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A nueve años del sismo del 19-S, la Ciudad de México cierra el capítulo de la reconstrucción

Por Redacción Diario Latina · 19 de septiembre de 2026 a las 9:04 p. m. · Fuente: Infobae

A nueve años del sismo del 19-S, la Ciudad de México cierra el capítulo de la reconstrucción

Cada 19 de septiembre, la Ciudad de México se detiene a recordar uno de los episodios más dolorosos de su historia reciente: el sismo de 2017, que dejó decenas de edificios colapsados y cientos de víctimas en distintas colonias de la capital mexicana. Nueve años después, el balance oficial habla de un proceso casi concluido, aunque las cicatrices urbanas todavía son visibles en algunos puntos de la ciudad.

Según reportó el gobierno capitalino, el avance en la reconstrucción de los predios afectados alcanza hoy el 97%, una cifra que refleja años de gestión, licitaciones y obras en zonas como la Roma, la Condesa, Del Valle y Narvarte, algunas de las colonias más golpeadas por el temblor de magnitud 7.1 que sacudió el centro de México aquel 19 de septiembre.

Estos barrios, conocidos por su arquitectura de principios del siglo XX y su alta densidad poblacional, concentraron buena parte de los derrumbes que marcaron la jornada. La combinación de suelo blando —remanente del antiguo lago de Texcoco— y construcciones antiguas o mal reforzadas explicó, en gran medida, la magnitud de los daños en esas zonas específicas.

Pese al avance reportado, persisten predios que continúan cercados con vallas metálicas, testigos silenciosos de lo ocurrido. En algunos casos, los procesos de reconstrucción se vieron demorados por disputas legales entre vecinos, aseguradoras y desarrolladores, así como por la complejidad de reunir a comunidades de propietarios con intereses distintos sobre el futuro de sus edificios.

A nueve años del sismo del 19-S, la Ciudad de México cierra el capítulo de la reconstrucción

El sismo de 2017 no fue un hecho aislado en la memoria colectiva mexicana: ocurrió exactamente 32 años después del histórico terremoto de 1985, que también devastó a la capital y dejó miles de víctimas. Esa coincidencia de fechas convirtió al 19 de septiembre en una jornada de doble simbolismo, marcada por simulacros nacionales de protección civil y actos conmemorativos en todo el país.

Para la comunidad latina en Estados Unidos, la fecha tiene un peso particular: miles de familias mexicanas radicadas en ciudades como Los Ángeles, Chicago o Miami siguieron con angustia, a la distancia, la información sobre parientes y amigos en la capital mexicana durante los días posteriores al sismo. Las redes de solidaridad transnacional, incluidas colectas y envíos de ayuda desde el exterior, fueron clave en los primeros meses de la emergencia.

El proceso de reconstrucción post-19S también se transformó en un caso de estudio sobre gestión de desastres urbanos en América Latina, una región especialmente expuesta a la actividad sísmica por su ubicación en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico. Países como Chile, Ecuador y el propio México han desarrollado protocolos y normativas de construcción cada vez más estrictos a partir de estas experiencias.

La resiliencia estructural de las ciudades latinoamericanas frente a los terremotos sigue siendo un desafío pendiente, especialmente en contextos donde conviven edificaciones históricas con nuevas construcciones que deben adaptarse a códigos sísmicos actualizados. La revisión de normas de construcción y la actualización de mapas de riesgo continúan siendo tareas prioritarias para los gobiernos de la región.

Mientras tanto, en las calles de la Roma y la Condesa, la vida cotidiana convive con recordatorios permanentes del sismo: placas conmemorativas, murales y espacios públicos que honran a las víctimas se mezclan con cafés, oficinas y departamentos de reciente construcción. Esa combinación de memoria y renovación urbana define, nueve años después, el rostro actual de una ciudad que aprendió a reconstruirse sin olvidar.

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