El huracán Polo escala a categoría 5 frente a México y activa alerta en el Pacífico
Por Redacción Diario Latina · 23 de septiembre de 2026 a las 12:04 p. m. · Fuente: Clarín

El huracán Polo alcanzó la categoría 5, el nivel máximo en la escala Saffir-Simpson, y se posicionó como uno de los fenómenos ciclónicos más poderosos jamás documentados en el Pacífico oriental. Su trayectoria lo mantiene frente a la costa de México, sin que se prevea, hasta el momento, un impacto directo en tierra firme.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, la autoridad que monitorea este tipo de sistemas en todo el continente, calificó a Polo como 'extremadamente peligroso', una advertencia que suele reservarse para tormentas con vientos sostenidos capaces de provocar destrucción severa en zonas costeras.
Aunque no se anticipa que el ojo del huracán llegue a tocar suelo mexicano, los meteorólogos advierten que su cercanía a la costa podría generar oleaje intenso e inundaciones repentinas en localidades costeras, además de fuertes corrientes marinas que representan riesgo para la navegación y las actividades turísticas en la región del Pacífico.
El fortalecimiento acelerado de Polo se atribuye en gran medida a la presencia de El Niño, el fenómeno climático cíclico que eleva la temperatura del océano Pacífico y crea condiciones propicias para la formación de tormentas más intensas y de rápida intensificación.

Este patrón climático, que se repite cada pocos años, no solo afecta la frecuencia de huracanes sino también su magnitud, un tema que preocupa cada vez más a gobiernos y comunidades costeras de América Latina, donde millones de personas viven en zonas vulnerables a inundaciones y deslizamientos.
Para la comunidad latina en Estados Unidos, con fuertes lazos familiares, comerciales y afectivos con México y Centroamérica, este tipo de eventos climáticos extremos no son un dato meteorológico distante: implican preocupación directa por parientes, propiedades e inversiones en la región, además de posibles interrupciones en el turismo y el comercio.
En los últimos años, la intensificación de huracanes en el Pacífico y el Atlántico ha sido vinculada por científicos al cambio climático, que favorece temperaturas oceánicas más altas y, con ello, tormentas que ganan fuerza en menos tiempo del que solían necesitar históricamente.
Las autoridades mexicanas y estadounidenses suelen coordinar el monitoreo de estos sistemas dado el flujo constante de turismo, vuelos comerciales y actividad económica entre ambos países, por lo que el seguimiento de Polo se mantiene activo pese a que no se prevé un desembarco directo.
Mientras el huracán continúa su recorrido por aguas abiertas, las recomendaciones de las agencias de protección civil se centran en evitar actividades marítimas y de playa en las zonas costeras del Pacífico mexicano hasta que el sistema pierda intensidad o se aleje definitivamente de la costa.