El huracán Polo pierde intensidad pero mantiene en alerta a la costa del Pacífico mexicano
Por Redacción Diario Latina · 23 de septiembre de 2026 a las 6:04 p. m. · Fuente: La Opinión

El huracán Polo protagonizó en las últimas horas una de las intensificaciones más rápidas registradas en la temporada de ciclones del Pacífico, al pasar de una tormenta moderada a un fenómeno de categoría 5 en cuestión de horas, según la escala Saffir-Simpson. Posteriormente, el sistema redujo su fuerza a categoría 4, pero continúa desplazándose de manera amenazante frente a las costas del Pacífico mexicano.
Este comportamiento errático, con subas y bajas abruptas de intensidad, es uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades de protección civil y a los especialistas en meteorología, ya que dificulta las previsiones exactas sobre el punto de impacto y la magnitud de los daños potenciales. Los huracanes que se fortalecen tan rápidamente suelen dejar menos margen de reacción a las comunidades costeras.
Aunque el resumen disponible no detalla aún el estado puntual de evacuaciones o daños, este tipo de eventos climáticos en la región del Pacífico mexicano suele activar protocolos de emergencia en estados como Guerrero, Oaxaca y Michoacán, zonas que en los últimos años han sido golpeadas por fenómenos de gran magnitud, como el huracán Otis en 2023, que devastó Acapulco.
Para la audiencia latina en Estados Unidos, este tipo de fenómenos climáticos tiene una relevancia directa: buena parte de la comunidad mexicana residente en el país mantiene vínculos familiares y económicos con las zonas costeras del Pacífico, muchas de las cuales dependen del turismo y la pesca como motores económicos locales.
Además, los patrones de huracanes en el Pacífico mexicano y en el Atlántico —que afecta directamente a Florida y al Golfo de México— comparten una temporada que se extiende de junio a noviembre, y cuyo comportamiento cada vez más errático ha sido vinculado por buena parte de la comunidad científica al cambio climático y al aumento de la temperatura superficial del mar.
La escala Saffir-Simpson, utilizada para clasificar la intensidad de los huracanes, va de categoría 1 a 5, siendo esta última la de mayor peligrosidad, con vientos sostenidos superiores a los 252 kilómetros por hora capaces de provocar destrucción catastrófica en infraestructura, viviendas y sistemas eléctricos.
Que Polo haya alcanzado brevemente esa categoría máxima, aunque luego se debilitara a categoría 4, no reduce de forma automática el riesgo: los huracanes de categoría 4 igualmente pueden generar vientos de más de 210 kilómetros por hora, marejadas ciclónicas peligrosas y lluvias torrenciales que derivan en inundaciones y deslizamientos de tierra.
Las autoridades meteorológicas mexicanas y estadounidenses, a través de organismos como el Centro Nacional de Huracanes con sede en Miami, monitorean de cerca la trayectoria de Polo para actualizar las previsiones sobre su posible acercamiento a la costa y emitir alertas correspondientes a la población.
Se espera que en las próximas horas se difunda información más precisa sobre la trayectoria definitiva del huracán y las zonas que podrían verse más afectadas, un dato clave tanto para los residentes locales como para las autoridades turísticas que gestionan destinos de gran afluencia en el Pacífico mexicano.