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Perú registró dos sismos moderados en Ucayali y Piura, según el IGP

Por Redacción Diario Latina · 19 de septiembre de 2026 a las 12:05 a. m. · Fuente: Infobae

Perú registró dos sismos moderados en Ucayali y Piura, según el IGP

Perú volvió a ser escenario de actividad sísmica esta semana, un recordatorio constante de su ubicación en una de las zonas geológicamente más activas del planeta. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) confirmó el registro de dos sismos moderados durante la jornada del 17 de septiembre, con epicentros en las regiones de Ucayali y Piura, dos zonas del país con historial de movimientos telúricos frecuentes.

Según el reporte oficial del organismo, el primer sismo tuvo una magnitud de 4,0 y se localizó en la región amazónica de Ucayali, en el oriente peruano. Horas después, se registró un segundo evento de 3,7 grados con epicentro en Piura, al norte del país, sobre la costa del Pacífico. Ambos sismos fueron catalogados como de intensidad moderada y no generaron alertas de tsunami ni reportes de daños a la infraestructura.

El IGP mantiene un sistema de monitoreo permanente que le permite informar en tiempo casi real la magnitud, profundidad y ubicación exacta de cada movimiento telúrico registrado en territorio peruano. Este tipo de reportes, actualizados hora a hora en jornadas de mayor actividad, se han vuelto una referencia obligada para la población, especialmente en regiones donde los sismos de baja y mediana intensidad forman parte de la vida cotidiana.

Para entender por qué Perú convive con este fenómeno de forma tan habitual, es necesario remitirse a su posición geográfica: el país forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja que concentra más del 80% de los terremotos del mundo debido a la interacción entre las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana. Esta subducción constante genera miles de sismos al año en territorio peruano, la gran mayoría imperceptibles para la población.

Perú registró dos sismos moderados en Ucayali y Piura, según el IGP

Este contexto geológico no es un dato menor para la comunidad latina en Estados Unidos, donde reside una importante diáspora peruana, especialmente concentrada en ciudades como Miami, Nueva Jersey y Los Ángeles. Para muchas familias con parientes en Lima, Piura o la selva amazónica, el monitoreo sísmico diario es motivo de atención constante, y los reportes del IGP suelen circular rápidamente en grupos familiares y comunitarios como forma de mantenerse informados sobre la seguridad de sus seres queridos.

Además del impacto humano, la actividad sísmica tiene implicancias económicas relevantes para el país. Perú ha invertido en las últimas décadas en normativas de construcción antisísmica y en sistemas de alerta temprana, en parte impulsados por experiencias traumáticas como el terremoto de Pisco de 2007, que dejó cientos de víctimas y evidenció la necesidad de reforzar la infraestructura urbana y rural frente a este tipo de eventos.

En el plano institucional, el IGP no solo cumple una función de monitoreo, sino también de educación pública. A través de sus reportes diarios, el organismo busca familiarizar a la ciudadanía con la escala de magnitud sísmica y reducir la desinformación que suele generarse en redes sociales tras cada movimiento telúrico, un fenómeno que se intensifica especialmente en regiones con alta actividad como Ucayali, Piura, Arequipa o Ica.

Los sismos de magnitud 4,0 y 3,7 como los registrados este 17 de septiembre suelen sentirse de forma leve en las zonas cercanas al epicentro, sin representar riesgo estructural significativo en construcciones que cumplen con los estándares de edificación vigentes. Sin embargo, autoridades locales insisten en la importancia de mantener protocolos de prevención actualizados, dado que Perú también ha sido escenario de sismos de mayor magnitud con consecuencias más severas.

Mientras el país continúa monitoreando la actividad de sus principales fallas geológicas, el reporte del IGP correspondiente al 18 de septiembre se mantiene como referencia para quienes siguen de cerca la situación sísmica nacional, tanto dentro de Perú como desde la distancia, en comunidades de peruanos residentes en Estados Unidos y otros países de la región.

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